Nos encanta el verano, el sol, la playa, las actividades, la arena... pero siempre acabamos relajándonos en todas nuestras rutinas, incluso en las de belleza. Las vacaciones nos hacen despreocuparnos de nuestro cuidado corporal, y por supuesto de los grandes olvidados, los pies. Aquí te damos algunas claves para el cuidado de los pies después del verano, ya que aunque no lo creas esta es una de las partes del cuerpo que más sufre durante esta época pero te preguntarás...

¿Por qué se estropean tanto nuestros pies en verano?

Con la llegada del verano, del buen tiempo y de las vacaciones, nos apetece mucho más salir, arreglarnos y hacer planes. Aunque unos tacones estilizan mucho, también dañan más la piel del pie que los zapatos cerrados que solemos usar durante el resto del año. Lo mismo ocurre con las sandalias planas, el calzado que más se usa por excelencia durante esta época del año. Con ellas, el pie se encuentra mucho más expuesto y cerca del suelo por lo que los agentes nocivos y la suciedad les afectan en mayor medida. Por otro lado, el calor, el gran enemigo de nuestros pies ya que hacen que también se resequen y se agrieten, por ello en verano recomendamos siempre usar protección solar también en los pies tanto en empeine como en planta, no solo para evitar quemaduras si no para mantenerlos hidratados y evitar durezas. Otro de los motivos por los cuáles se estropea la piel de nuestros pies, es andar descalzas. A pesar de que en algunas ocasiones es mucho más cómodo por el calor o simplemente por sentir la libertad de no tener que llevar zapatos, nuestro pie tiende a endurecer y engrosar la piel de los talones, planta y dedos, como consecuencia de la fricción con otras superficies. Crea una rutina para el cuidado de pies y mantenlos sanos, suaves e hidratados. Aquí te dejamos unos sencillos consejos para que no tengas ninguna excusa para no cuidarlos.

Rutina para el cuidado de los pies tras el verano

  • Usa un calzado cómodo que se adapte bien a tu pie con el que te sientas cómoda, no debe de ser ni muy apretado ni demasiado grande. Usa siempre calcetines con zapato cerrado.
  • Exfolia tus pies dos veces por semana. Con los pies secos antes de la ducha. Aquí te damos dos buenas alternativas:

1.Usar una base de Piedra Pómez , un agente natural que ayuda a suavizar las asperezas de la piel.

2. Usar un exfoliante con gránulos (scrub) que elimina la piel seca y áspera.

  • Lávalos con tu gel corporal habitual, no hace falta que uses un jabón específico para pies para eliminar los restos de la exfoliación. Combina agua fría y caliente para activar la circulación.
  • Sécalos bien a toquecitos, no arrastres ya que la piel está sensible después del exfoliado. Importante que el secado se haga con detenimiento. Seca cuidadosamente los pies después de la ducha especialmente las uñas y entre los dedos para evitar infecciones por hongos.
  • Hidrata con una crema especial para el cuidado de pies. Puedes hidratarlos de varias formas. Una de ellas, usando una mascarilla de pies como por ejemplo la de la marca Holika Holika que te dejamos por aquí o como segunda opción usar una crema hidratante específica para la hidratación de los pies como por ejemplo la Crema de pies hidratante Aloe Vera de Babaria. Si necesitas un extra de hidratación puedes combinar el uso de los dos productos.
  • Masajea tu pie para activar la circulación con movimientos circulares usando los pulgares. Entre 5 y 10 minutos por cada pie: No te olvides de masajear todos los dedos hasta el tobillo la planta de los pies y los talones. Hazlo con el producto restante que queda de la propia mascarilla o con una crema de pies recomendada anteriormente.
  • ¿No te gusta ponerte zapatos cerrados por los malos olores? ¡Mantenlos a raya gracias a los desodorantes de pies! El aliado perfecto para los zapatos de invierno. Los hay de varios tipos: Talco, Spray y Crema para que escojas el formato que más te guste. Aún así, te recomendamos usar siempre calcetines con los zapatos cerrados.
EN POLVO EN SPRAY EN CREMA

CÓMO CUIDAR DE LAS UÑAS DE LOS PIES

Las uñas son una parte muy importante y sensible de nuestros pies, de las que también tenemos que preocuparnos y cuidar. Una de las cosas que más afecta al estado de las uñas, es la alimentación. Al fin y al cabo estas se nutren de las proteínas, al igual que el pelo y la piel, por lo que un déficit en la alimentación nos puede afectar al mantenimiento. Por ello, se recomienda incluir alimentos ricos en vitamina A y B (cereales, tomates, pimientos rojos, zanahorias, etc.) en nuestra alimentación ya que, nos puede afectar en el mantenimiento de nuestras uñas. Lo mejor para las uñas de los pies es llevarlas siempre cortadas en forma recta y limadas ligeramente en las esquinas. Recomendamos cortarlas después de la ducha, ya que al reblandecerse con el agua nos resultará más fácil, podremos conseguir mejor la forma de la uña deseada y no se astillarán. Una vez cortadas, seca bien las uñas y protégelas de la humedad. Aplícale un aceite nutritivo para cutículas y uñas. ¡Importante! no cortes las cutículas ya que es una parte muy importante para la prevención de infecciones. Antes de pintarlas usa una buena base protectora de uñas (base coat) para evitar que se estropeen y se pongan amarillentas. ¡Y ya podrás pintarlas con el color que más te guste! También puedes dejarlas respirar durante el invierno y no pintarlas. Si tu uña después del verano se encuentra de un tono amarillento y más gruesa, acude a un podólogo ya que estas pueden verse afectadas por hongos. Para prevenir esto también existen aceites esenciales naturales tanto en farmacia como en tiendas de cosmética como por ejemplo el Aceite súper nutritivo de uñas y cutículas de la marca ECO U. Tener unos pies sanos nos hace mantenernos activos y la movilidad es mucho más fácil y llevadera. Ya no tienes excusa para no lucir unos pies hidratados y cuidados el próximo verano 😉
Maquilleo

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