Cómo arreglar una máscara de pestañas seca

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Vas a aplicarte el rímel y al deslizar el cepillo sobre tus pestañas ves que te deja grumos y que no desliza como antes…es hora de pensar en una reanimación de emergencia. Te decimos qué hacer para salvar la situación y finalizar con éxito tu look de maquilllaje.

Normalmente, una máscara de pestañas dura aproximadamente unos 4 meses después de abrirla. No obstante, a veces, por la costumbre que muchas de nosotras tenemos de sacar y meter varias veces el cepilllo, aceleramos el secado del rímel. Así que como es mejor prevenir que curar…os recomendamos antes que nada para prolongar el uso de la máscara de pestañas no bombear el producto, sino que hay que sacar y meter el aplicador girándolo suavemente para evitar que así entre el menor aire posible y reseque el producto.

Antes de hacer nada cuidado con los falsos mitos y con las cosas que hayamos leído que se pueden añadir en nuestra máscara de pestañas para volverla más fluida. Recordemos que el rímel va directamente a nuestros ojos, con lo que si no tenemos precauciones podemos llevarnos unas cuántas bacterias a nuestros ojos gratuitamente. Mejor evitarlo.

Por ejemplo, se suele decir que para disolver el rímel lo mejor es aplicar unas gotitas de aceite de oliva o de aceite de almendras. Es cierto que esto hace que un rímel que antes no pintaba vuelva a pintar de nuevo casi como el primer día, sin embargo los resultados no son los mismos. Y os lo decimos desde nuestra experiencia propia. El rímel queda más diluído sí, pero también un poco más fluido, y en nuestro caso comprobamos que la adherencia no era la misma y el rímel se nos corría a la mínima, por lo que no lo recomendamos.

rimel colirio

En caso de optar por ponerle algún líquido preferimos recurrir a unas gotitas de colirio para los ojos o suero fisiológico, tal y como nos sugerió una de nuestras maquillistas, Yolanda Padilla, durante nuestra campaña de Halloween del Truco y Trato. Un truco que preferimos por ser más higiénico para nuestros ojos. Lo cierto es que con esta técnica permite que el rímel recupere de nuevo humedad y no queda nada grasoso.

Otra solución, a la que más nos hemos encomendado en estos casos de emergencia, es la del baño maría. Esta solución nos gusta porque no altera para nada el contenido de la máscara y consigue el mismo efecto aunque sea momentáneo: volver más fluido el contenido del rímel. Basta con introducir nuestra máscara de pestañas en un recipiente con agua caliente durante un par de minutos y ¡listo! El remedio no será algo definitivo, ni mucho menos, pero logrará salvarnos la situación en el momento.

Y tú ¿ya habías probado alguno de estos trucos o conoces de algún otro que te haya funcionado?

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